CUERPOS FRONTERIZOS
Secuencia I, para cuerpo posthumano

Una performance de danza electroacústica del Proyecto REVERSO

   

 

Actuaciones en el Museo Reina sofía:


JIEM - JORNADAS DE INFORMÁTICA Y ELECTRÓNICA MUSICAL, 2 de julio de 2002 --------------- estreno
Organizadas por el Laboratorio de Informática y Electrónica Musical del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea, LIEM-CDMC


COMA - Festival internacional de Música Contemporánea de la asociación de Compositores Madrieños -4 de noviembre de 2002

 


Concepción y electroacústica: Jaime del Val
Danza: Michelle Man
Vestuario: Karin Arnold y Jaime del Val
Desarrollado en el LIEM-CDMC 2001-2002



Paisajes del Reverso

"¿Qué debe seguir siendo impronunciable para que los regímenes discursivos contemporáneos continúen ejerciendo su poder?...Un sujeto que habla en la frontera de lo pronunciable asume el riesgo de redibujar la distinción entre lo que es y lo que no es pronunciable, el riesgo de ser expulsado al reino de lo impronunciable...No hay oposición posible a las líneas trazadas por la exclusión salvo redibujándo esas líneas..."

Judith Butler, Implicit Censorship and Discursive Agency, Excitable Speech, Routledge, New York 1995

La Secuencia I es la primera fase de un proyecto de danza interactiva en el que se analiza el movimiento del cuerpo para la producción de sonido en tiempo real. La cámara captura el movimiento de la bailarina que es analizado por un objeto de reconocimiento de vídeo. Los datos del movimiento se usan para controlar los parámetros de producción del sonido electrónico en tiempo real.

Al igual que el telescopio y el microscopio, la televisión y los medios de transporte amplifican determinadas capacidades del cuerpo, las tecnologías digitales aportan constantes posibilidades de trasformación del cuerpo y sus capacidades. El cuerpo posthumano es aquel que está sujeto a una serie de trasformaciones tecnológicas que afectan de lleno a la corporalidad y con ello a la identidad y los procesos culturales de construcción del sujeto. Así, en esta pieza, podría decirse que el cuerpo se amplifica a través de la cámara que captura datos de su movimiento, del ordenador que traduce esos datos, y finalmente de los altavoces (amplificadores!) proyectándose directamente en el público.

La motivación inicial de la obra fue la asociación sinestésica de las sensaciones del cuerpo y los sonidos. El proceso de creación de la pieza ha sido interactivo, cuestionando la relación tradicional entre dos disciplinas artísticas, la danza y la música. La coreógrafa y bailarina ha intervenido en la producción de sonido tanto como el compositor en la danza, desarrollandose así un espacio híbrido de colaboración. Se cuestionan en este proceso las distinciones entre compositor e intérprete, entre la escritura y la performance, en el marco de una obra necesariamente abierta.

La pieza se desarrolla sobre una estructura fija en la que algunas partes son variables, sin embargo, no importa cuantas veces la bailarina ensaye un pasaje, el resultado será siempre distinto en alguna medida, las mínimas variaciones del movimiento producen cambios impredecibles de forma que es imposible agotar las posibilidades del sistema. El sonido, espacializado en cuatro altavoces, rodea al público sorprendiéndolo desde distintos lugares, ora disparádose sobre él, invadiéndolo, ora expandiéndose en espacios infinitos.

El cuerpo excede así su propio discurso produciendo asociaciones nuevas y abiertas entre gesto y sonido, nuevas gramáticas del cuerpo. Una corriente de fragmentación y collage, de reiteración y mutación electrónica en morphing permanente. Un cuerpo indeterminado, anticuerpo que contagia sensaciones y flujos de energía, espacios del cuerpo silenciado, paisajes interiores que se expanden y contraen en sus capas de significación cultural. Un cuerpo que actúa en la frontera de la inteligibilidad, asumiendo el riesgo de ser expulsado al reino de lo impronunciable...

Jaime del Val