[[CUERPOS FRONTERA / METACUERPO]]
[REVERSO DEL ESPACIO 2.1] [MICRODANZAS 3.1]
[MORFOGÉNESIS 5.1]
ANTICUERPOS_[DE LA CIUDAD 1.1]
DISOLUCIÓN DEL ORGANISMO SOCIAL 0.01
DERIVAS – APARICIONES – EXORCISMOS – EMERGENCIAS
_la Ciudad
del Deseo: deshacer su Anatomía y Destino
_una tecnoguerrilla callejera del cuerpo postqueer
_acciones
en las fronteras de los cuerpos_ cuerpos imposibles_cuerpos
ilegibles
_cuerpo
mínimo_trans-intimidad_trans-osmosis
una metaformance transmedia [acción / intervención / performance
/ arquitectura / proceso / metacuerpo]
de
REVERSO___Jaime
del Val/JaiVal/JdV & OLINTO
Concepto y desarrollo: Jaime del Val
Performers: Jaime del Val
y OLINTO
Ayudante, cámara y fotos: OLINTO
Composición visual, sonora, espacial y
textos: Jaime del Val
Programación Informática: Jaime del Val sobre un programa creado por Gregorio García Karman para REVERSO.
Attrezzo:
Higuerasarte
Producción: REVERSO
© CRÉDITOS TEXTOS Y FOTOS: REVERSO_Jaime del VaL/JaiVal/JdV
La
anatomía es destino
S. Freud / Napoleón
La
anatomía es una ficción tecno-política: deshacer la
anatomía es deshacer el destino político del cuerpo.
JdV_REVERSO
ANTICUERPOS_DISOLUCIÓN DEL ORGANISMO SOCIAL es una intervención/acción/performance política, tecnológica y artística transdisciplinar (visual-digital, sonora-electroacústica, coreográfica y arquitectónica) del colectivo REVERSO – www.reverso.org.
Un cuerpo desnudo cubierto de mini-cámaras de vigilancia camina por las calles de la ciudad. Proyecta imágenes de fragmentos de su cuerpo a través de un proyector colocado en el pecho. Las imágenes se vuelven ininteligibles y amorfas por la proximidad y el ángulo de las cámaras colocadas sobre la piel. A la vez expuesto e ilegible, el cuerpo hipervigilado se convierte en un cuerpo incontrolable: amorfo, pos-anatómico y pangénero, desafía los binarismos y las categorías de género, sexualidad e intimidad. Se mueve lentamente en una serie de microdanzas, microcoreografías de un cuerpo fragmentado y múltiple que desafía toda categorización al tiempo que apela a la mirada deseante en todo su potencial difuso y abierto. Su voz se procesa en tiempo real en un miniordenador, convirtiéndose en un coro fragmentado de voces en disolución.
Así denuncia el colectivo REVERSO que todos estamos vigilados y sometidos a múltiples normas visibles e invisibles que aceptamos tácitamente. Subvirtiendo las mismas tecnologías que mantienen esas normas el cuerpo vigilado se rebela contra los dispositivos de control y contra todo el andamiaje normativo y disciplinar de gestión de los cuerpos.
Portando a modo de exoesqueleto o armadura quijotesca un complejo sistema electrónico, con sistemas informáticos para el procesamiento de datos en tiempo real, sistemas de captura y proyección de audio y vídeo, las imágenes de fragmentos “íntimos” del cuerpo en movimiento (microdanzas), capturados por las cámaras de vigilancia, se proyectan sobre fachadas, suelos y viandantes, desplazándose lentamente en una coreografía radical de la cámara y el cuerpo amplificado, mientras la voz procesada se proyecta transformada por los sistemas informáticos.
Se trata de la UMPC / UMPA / UMPS / UMPG [UNIDAD MÓVIL DE PRODUCCIÓN DE CUERPOS / ANTI-ANATÓMÍAS / SEXOS
/ GÉNEROS] un dispositivo tecnológico móvil desarrollado por
REVERSO, una máquina de guerra contra el organismo social disciplinar, los binarismos de género, sexo y sexualidad, los aparatos de
producción afectiva y de especulación de los cuerpos y los territorios en el
neoliberalismo.
ANTICUERPOS plantea una denuncia de los mecanismos implícitos de
control, estandarización y mercantilización de todos los cuerpos en la sociedad
tardocapitalista, que se produce a través de la
falacia de las modernas democracias neoliberales: estas sirven de máscara y
fachada de nuevos totalitarismos, cuyos mecanismos implícitos operan a través
de la producción afectiva y tecnológica de los cuerpos. Así, se hace visible el
sistema de videovigilancia operando sobre el cuerpo y
al mismo tiempo se subvierte su funcionamiento, ya que las imágenes casi abstractas
ofrecen una visión amorfa, irreconocible, incontrolable, del objeto de control.
Las imágenes del cuerpo hipervigilado, devenido amorfo e inmune al control, se
proyectan sobre las superficies inmaculadas y engañosas del sistema que, bajo
la ficción de sujetos libres, de ciudadanos de pleno derecho, de pseudodemocracias y estados-nación, enmascara nuevos modos
ocultos de violencia: la pantalla total hiperreal de la “sociedad de la información” se
transparenta y en su reverso emerge un cuerpo irreductible
e incierto.
ANTICUERPOS también cuestiona los límites
normativos de la intimidad, la sexualidad, el género y la identidad, generando
espacios de relaciones, afectos y sexualidades inciertos, metasexuales
y pangénero, borrando las líneas entre lo íntimo y lo
público, redefiniendo y re-corporeizando el espacio de la ciudad sometido a las
redes globales virtuales de la estandarización. Al relacionarse con los viandantes
en el espacio se generan nuevas formas de intimidad mediadas por la cámara de
vigilancia convertida en instrumento de proximidad corporal. Los límites de la
anatomía, la identidad y la forma, se disuelven y la mirada deseante se
dispersa en fragmentos amorfos en constante transformación. Las acciones no son
explícitamente sexuales, o pornográficas, pero se sitúan en la frontera en la
que nos planteamos si son o no son sexuales. De esta manera se plantean
cuestiones sobre lo que constituye la sexualidad, la pornografía, el trabajo
sexual, el deseo, los afectos, la identidad, el género o la intimidad; se
cuestionan los límites de la legalidad y de la corporalidad y se proponen
cuerpos proyectados en multiplicidades más allá de las categorías binarias que
articulan el organismo social (masculino-femenino, público-privado,
heterosexual-homosexual).
En medio de tecnoculturas que nos producen en serie como cuerpos
estándar, de espacios normativos y territorios colonizados por la especulación,
los espacios del reverso de la ciudad y el cuerpo subliminal de los performers, se unen para generar un espacio-cuerpo
incierto, en la frontera de la inteligibilidad, más allá de toda norma, cuerpo
amorfo que se desborda, generando nuevas arquitecturas y formas de relación
pos-intimas, nuevos géneros, sexos y anatomías, nuevos cuerpos que resisten los
mecanismos de estandarización de la sociedad del control.
PROYECTAN GENITALES AMBIGUOS EN LAS CALLES DE LA CIUDAD
ACTOS PÚBLICOS
MICROSEXUALES Y PUESTOS DE ANTI-VIGILANCIA Y DES-CONTROL CORPORAL - EXORCISMOS
DE LA SOCIEDAD ZOMBIE NEOLIBERAL BINARIO-SEXUAL
¿Exhibicionismo friki? Ell*s
lo llaman metacuerpo, una forma de reapropiarse del cuerpo
y del espacio de la ciudad, una forma de subversión de normas y mecanismos ocultos
de poder. Ell*s denuncian las nuevas formas de
totalitarismo implícito del neoliberalismo, que nos reproducen como cuerpos
estándar en la cadena de consumo y producción, al tiempo que ocultan la
violencia del sistema tras la pantalla total hiperreal
de las tecnologías de la comunicación, convertida en realidad virtual inmersiva que ha sustituido al espacio publico y el
privado. Ell*s afirman no tener género ni sexo
binario: rechazan la categorización binaria y proponen un cuerpo tecnológico
pos-anatómico, amorfo, metasexual y pangénero que
desafía el organismo social disciplinar,
convertido en fachada de operaciones de mercado y estandarización global, y
proponen en su lugar un cuerpo social
relacional. Ell*s
son REVERSO- www.reverso.org
- un
colectivo pionero en la intersección de cuerpo-territorio, artes, tecnología,
pensamiento crítico y acción política, fundado por JaiVal,
o JdV, antes llamado Jaime del Val,
un* meta-artista, filósof*, tecnólog*
y activista (metatecnofilosofartivist*).
Una llamativa forma de protesta que aglutina prácticas artísticas transdisciplinares, nuevas tecnologías, pensamiento crítico
y acción política, en torno a las nociones de cuerpo y espacio público. Una
intervención visual, sonora-electroacústica, arquitectónica y coreográfica en
el cuerpo de la ciudad y en el organismo social y económico postglobal.
Una forma de “tecnoterritorismo” que atenta contra
las fronteras discursivas y formales de las normas sociales y de los engranajes
secretos del poder neoliberal. Una máquina de guerra contra las formas
implícitas de dominación en tiempos del capitalismo tardío. Una guerrilla
contra los binarismos de género, sexo y sexualidad.
Un sabotaje de los procesos implícitos de producción corporal, afectiva y
deseante de la hipermodernidad.
En las acciones JdV proyecta imágenes de
fragmentos “íntimos” del cuerpo en fachadas de edificios públicos y de
corporaciones para protestar contra los “nuevos mecanismos de control” del neolibealismo y desafiar las categorías normativas de
género, sexualidad e intimidad. Solo que ell* asegura
que esas partes no son tan “íntimas” como parece, pues se gestionan
públicamente por el estado y se privatizan por las corporaciones a través de
tecnologías de difusión planetaria.
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Una cámara de vigilancia inalámbrica apunta al ano y los genitales de un
cuerpo desnudo y descalzo en medio de la calle, o puede ser otra parte del
cuerpo, no se reconoce, la cámara está colocada en el propio cuerpo y la imagen
se proyecta sobre fachadas de edificios, viandantes, vallas publicitarias y
suelo de la ciudad desde un cañón de proyección colocado en el pecho. Un coro o
nube de sonido electroacústico, la voz procesada electrónicamente en tiempo
real de ese cuerpo, completa el paisaje, la arquitectura amorfa y en disolución
que proyecta ese cuerpo expandido, que se desplaza lentamente en la coreografía
lenta y radical de las microdanzas.
Don Quijote metamoderno, caballero andante
pos-posmoderno en tiempos hipermodernos, alien extemporáneo que lucha contra molinos de viento que
nadie más ve. Como Cazafantasmas, o Neos en un Matrix
muy real, exorcizan con sus acciones el espacio poseído por la imagen técnica hiperreal, exorcizan la sociedad zombie
neoliberal, normativa y disciplinar. Vampiro
con ojos que penetran el entramado de Matrix. Figura
pos-cyborg y emblema intergénero/pangénero de antimasculinidad. Ulysses post-Joyce en búsquedas
post-Proustianas, descenso de Dante a infiernos post-Kafkianos, post-Borgianos. Zarathustra Deleuziano.
Armadura-exoesqueleto para un nuevo guerrero, criatura subliminal, cuerpo
incierto, antianatómico, en morfogénesis permanente.
Ironía lejana pos-cyberfeminista de un gesto que
escapa sus marcos posibles de interpretación.
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Subvierten el uso de la cámara de vigilancia para producir imágenes casi
irreconocibles del cuerpo que son proyectadas en el espacio público,
cuestionando los límites entre público y privado. La imágenes fragmentadas,
casi abstractas, amorfas e intersexuales, de los genitales y otras partes del
cuerpo son capturadas por cámaras de vigilancia colocadas sobre el cuerpo,
mientras pasean por la ciudad desnudos, parcialmente cubiertos con una
“armadura” de equipos informáticos y electrónicos que procesan las imágenes y
la voz, e interactuando con los viandantes.
Según el colectivo el espacio público ha devenido pantalla virtual de
simulaciones, panóptico y panacústico del
neoliberalismo, donde la imagen publicitaria es más real que lo que está fuera
de ella, y la música comercial ubicua coreografía los cuerpos en serie a escala
planetaria. Para reapropiarse de ese espacio devenido realidad virtual inmersiva del mercado hace falta intervenir en las
tecnologías que lo constituyen: la cámara, y su paradigma en la cámara de
vigilancia inalámbrica.
Aseguran que el cuerpo afectivo y deseante sería el objeto último e
implícito del control, por ello aplican las cámaras directamente sobre el
cuerpo desnudo, haciendo explícita esta relación que generalmente pasa
desapercibida: encarnamos la cámara sin ser conscientes de ello. Pero con ese
gesto de trasponer la cámara a la superficie del cuerpo este se torna
ininteligible, desborda los dispositivos de control, se subvierte la tecnología
de la cámara como productora de anatomías y cuerpos inteligibles.
Así esta acción aparentemente explícita, de proyectar “genitales” en
fachadas, no lo es tanto: al ser difícilmente reconocibles, podría tratarse de
otra parte de la anatomía, o quizás es otra parte, pero aparenta ser un órgano
sexual que palpita; la proximidad, la escala ampliada y la abstracción
potencian el carácter abierto, difuso y fragmentado de la mirada deseante. Se
trata precisamente de cuestionar la anatomía, la forma, la objetividad en la
representación que viene mediada por la tecnología de la cámara como
dispositivo de control.
Se cuestionan con ello numerosas fronteras y territorios normativos de
los cuerpos: desde los binarismos de género (masculino-femenino)
y sexualidad (heterosexual-homosexual) al binario íntimo-público y más allá a
toda la organización disciplinar del organismo social, que estaría articulada
en función de anatomías del cuerpo “humano”.
LAS
NUEVAS MODALIDADES DEL PODER
Se trata de cuestionar tanto lo que serían los nuevos mecanismos del
poder, como las viejas categorías normativas sobre las que estos se asientan,
que definen nuestras identidades como sujetos y cuerpos y su marco de
interacción en una sociedad dada.
Desde el colectivo afirman que las democracias neoliberales son máscaras
para nuevas formas de fascismo corporativo que opera no a través de ideologías,
sino de producción afectiva de los cuerpos, o sea que cada vez que vemos una
imagen de televisión o escuchamos una canción comercial en el espacio público,
la imagen y la música está dando forma a nuestros afectos y nuestros deseos,
pero lo hace al servicio de un mercado global e induce una estandarización sin
precedentes de nuestra especificidad afectiva y corporal. Al mismo tiempo,
dicen, de esta manera enmascaran de forma efectiva la violencia del sistema
mismo: las guerras y desigualdades que se producen en función del mercado. De
esta manera aseguran que desde industrias del ocio, como los videojuegos, la
música, el cine, así como desde la industria de la comunicación y la
“información”, se están produciendo modelos reducidos, totalitarios, de vida,
implantados globalmente tras la falacia de supuesto progreso y liberación
tecnológicos.
Aseguran que el género y la sexualidad son parte de un aparato de
control biopolítico: la formas de articular socialmente
el género y la sexualidad no serían realidades universales sino construcciones
culturales arbitrarias, construidas en función de anatomías, destinadas al
control de los cuerpos, que canalizan sus afectos y deseos en moldes adecuados
para el funcionamiento estándar del mercado. Estos moldes estarían heredados de
normas culturales más antiguas que son meramente instrumentales en el contexto
neoliberal.
Retoman la antigua teoría del Body Politic según la cual la organización social tiene que
ver con la anatomía del cuerpo humano. El Contrato Social moderno sería parte
de la fachada tras la que operan nuevas formas de tecnopoder
articuladas en anatomías concretas, y a través la generación de nuevas
anatomías, como en la neuroeconomía.
Aseguran que la anatomía sería una ficción política producto de
representaciones y de las tecnologías que las han hecho posible y plantean
subvertir esas tecnologías para producir un cuerpo sin anatomía precisa que
cuestione los fundamentos de la organización social, entendida como dispositivo
del poder y de violencia sobre los cuerpos. En su lugar emergería un cuerpo
relacional difuso que, aseguran, aspiraría a hacer inviable cualquier forma de
poder. Así, desde las relaciones afectivas de los cuerpos replanteadas en un marco
tecnológico-anatómico radicalmente nuevo, es posible articular modelos sociales
de relación que al tiempo que cuestionan los marcos del poder y sus abusos,
plantean modos de relación más allá de estos.
Se trata de cuestionar en primer lugar la hegemonía visual que confiere
a cada imagen un carácter hiperreal, aunque sea un
puro engaño (la publicidad es engañosa en un 98% según diversos estudios). Esta
preponderancia de la imagen y también de la escucha, con la música comercial
invadiendo el espacio público, está relacionada con la idea de que la cámara
(fotográfica, de video, etc.) es la tecnología por excelencia de la
objetividad. Es una tecnología asociada a una anatomía de la visión determinada
que podemos cuestionar desde un marco de relaciones más difuso entre la escucha
y la visión por ejemplo, y de estos con la propiocepción,
la sensación interior de posición de las partes del cuerpo. Cuestionar la anatomía sensorial debe llevar
a subvertir la hegemonía de la cámara y la pantalla como fundamentos de la
cultura de la simulación. Esto es posible desde el contexto de las nuevas
tecnologías.
A su vez es posible usar la cámara de tal modo que el cuerpo aparezca
amorfo e irreconocible, cuestionando así su estatus de objetividad y
materialidad y la posibilidad de someterlo al control, de sujetarlo a
categorías normativas.
Se trata de cuestionar en su conjunto los modelos tecnológico-anatómicos
sobre los que se basa la “sociedad de la información”, los modelos de
comunicación subyacentes, como dispositivos de poder. Podemos rediseñar
radicalmente la anatomía sensorial y los modelos de comunicación y relación más
allá del marco de la significación universal y de los modelos audiovisuales
contemporáneos. No se trata solo de añadir mas sentidos en la comunicación
telemática, sino de redefinir las relaciones entre estos en un contexto que
excede la producción de significados.
Estos dispositivos serían los responsables de formar las pautas de
comportamiento político y de consumo de los sujetos, y de enmascarar hábilmente
las desigualdades y la violencia del propio sistema, que no cesa de alimentar
guerras, pobreza, explotación masiva, esclavitud y desastres medioambientales
globales en su propio beneficio. Esta nueva mascarada se difundiría a nivel
planetario a través de tecnologías aparentemente inocentes, como Google o Windows, que sin embargo están produciendo formas
específicas y estándar de pensamiento y de producción de los afectos y los
deseos.
EL
PROYECTO: DISOLUCIÓN DEL ORGANISMO SOCIAL
Desde REVERSO platean intervenciones en ciudades enteras a lo largo de
semanas, recorriendo diferentes espacios, y edificios emblemáticos en la serie
de acciones llamada “Disolución del Organismo Social”, un nuevo concepto
transversal de intervención post-política, post-estética, post-filosófica y pos-tecnológica.
El organismo social sería la
organización funcional y estanca de los cuerpos en aparatos disciplinares y de
control, reflejada en los aparatos del estado y de diferente forma en las
estructuras económicas más difusas y sumergidas. Frente a este oponen un
concepto de cuerpo social relacional,
o metacuerpo, capaz de redefinir el cuerpo social más
allá de su anatomía disciplinar, de sus territorios de poder, disciplina y
control.
La serie abarca acciones contra aparatos de la administración estatal,
autonómica y municipal, del mercado y la economía, del poder judicial, militar
y mediático y explora las relaciones implícitas entre las anatomías del cuerpo
humano y las del cuerpo social, las formas dominación implícitas y los nuevos
dispositivos del poder neoliberal camuflado tras las fachadas de las
democracias y los estados nación. Fachadas e interiores de museos y teatros,
ante cámaras de vigilancia y sobre carteles publicitarios, en autopistas e
infraestructuras, en prisiones, en juzgados, en bases militares, en embajadas y
consulados, en sedes de partidos políticos y medios de comunicación, en sedes
de ONG’s, en centros comerciales y ante corporaciones globales, en zonas
colonizadas por el turismo y ante catedrales, frente a ministerios, parlamentos
o ayuntamientos, en fábricas e industrias, en barrios céntricos y marginales,
en el río (marginado y convertido en cloaca de la ciudad y de nuevas
operaciones especulativas), en macrourbanizaciones y
campos de golf, en térmicas y cementeras, centrales nucleares,
minas, líneas de alta tensión y gasoductos, antenas de telefonía, medios de
transporte público, barrios marginados del sexo y guetos gays...
Se harán actuaciones ante cámaras de vigilancia de la ciudad, desafiando
sus dispositivos, como un nuevo tipo de terrorista que bombardea las fronteras
discursivas y formales de cuerpo social a través de la desintegración de su
propia anatomía. Se actuará también sobre carteles publicitarios, proyectando
sobre ellos las imágenes del cuerpo, como un graffiti efímero que revela el
cuerpo oculto de la especulación.
Se trata de Derivas, a la manera situacionista;
de Apariciones y Exorcismos que recorren partes del cuerpo de la ciudad con
itinerarios en parte previstos y en parte improvisados. Pasacalles, anti-pregones, procesiones y manifestaciones impredecibles
contra el organismo disciplinar. Cada Deriva establece potenciales relaciones
habitualmente invisibles entre los diferentes espacios que se visitan: órganos
del gobierno y corporaciones, espacios del arte, partidos políticos y blanqueo
de dinero, zonas comerciales, videovigilancia,
pornografía y trabajo sexual...
Además de intervenir en numerosos puntos del cuerpo de la ciudad, en el
espacio público y en edificios públicos y privados, se plantean también acciones en diversos
puntos del Territorio del Estado Nación y de otras ciudades y territorios del Planeta,
así como acciones A Domicilio y en Internet, convirtiendo así todo el espacio (internet-privado-urbano-territorial-global) en escenario/cuerpo
real de intervención post-política, post-estética, pos-tecnológica y post-filosófica.
Se convocarán a su vez talleres en el espacio público en los que
aprender a exorcizarlo de las formas de dominación neoliberales y las normas
implícitas a través del uso subversivo de tecnologías, así como de la
subversión de las formas de comunicación no verbal.
Utilizarán la cámara de vigilancia para realizar lo que denominan microdanzas y “actos microsexuales”
en el espacio público, explorando los territorios fronterizos de la sexualidad,
donde no está claro si se trata o no de sexualidad y pornografía, desafiando
así la legalidad (que en España es en todo caso muy laxa ya que no se penaliza
ni el desnudo ni el sexo público desde la desaparición de las leyes de
escándalo público).
La serie incluye acciones en las que se ofrecerán servicios microsexuales a
cambio de dinero, el artista se pone así a la venta, no como cuerpo material
sino como fragmentos intensivos de deseo, haciendo un comentario al mismo
tiempo contra la esclavitud, el tráfico de órganos y el binarismo
de género, y en defensa del trabajo sexual sin explotación, del sexo público pansexual-intersexual y de la pornografía más allá del yugo estándar de la industria.
También se instalarán Puestos de Anti-Vigilancia
y Des-Control Corporal en los que los agentes de REVERSO, recorrerán el cuerpo
de viandantes con sus cámaras de vigilancia, haciendo una parodia de los
sistemas de control de inmigración.
En acciones futuras exigirán leyes intergénero
e intersexo, que permitan identificarse no como del
sexo/género masculino o femenino, sino sin referencia a este binarismo, no solo en un sentido intermedio, sino de
producción de nuevas categorías de género y sexualidad que nada tienen que ver
con el binarismo, situándose por completo fuera de él
en una nueva proliferación de cuerpos deseantes.
ESPACIOS DE INTERVENCIÓN:
En un futuro se plantea la intervención en otros planetas, en un intento
transpérmico de difusión de los Anticuerpos-Metacuerpos-Cuerpos Frontera.
Se trata de una iniciativa independiente de REVERSO www.reverso.org.
Forma parte del meta-proyecto CUERPOS-FRONTERA / METACUERPO y de los proyectos REVERSO del Espacio y ANTICUERPOS_Microdanzas.
No se cuenta con subvenciones de ningún tipo ni se han solicitado
permisos municipales o de la Delegación del Gobierno. (Las leyes relativas a
actos de protesta dicen que solo es necesario comunicar un acto a la Delegación
del Gobierno cuando en este vallan a participar más de 25 personas).
LA
UMPC
La UMPC
/ UMPA / UMPS / UMPG [UNIDAD MÓVIL DE PRODUCCIÓN DE CUERPOS / ANTI-ANATÓMÍAS / SEXOS
/ GÉNEROS] es un dispositivo tecnológico móvil desarrollado por
REVERSO.
Se trata de un instrumento de forma
variable, con un armazón principal a modo de coraza que cubre hombros, pecho y
espaldo, donde reposan los equipos más pesados y otros dispositivos más
discretos dispersos en el cuerpo. Integra cámaras de vigilancia, ordenadores ultraportálies con programas de procesado de datos, voz e
imagen, sistema de proyección de sonido, micrófono, proyector de vídeo y
baterías.
LAS TECNOLOGÍAS
EMPLEADAS
Si bien el software ha sido desarrollado por REVERSO partiendo de
plataformas existentes en sistemas operativos estándar, las tecnologías de
hardware utilizadas son herramientas “off the shelf”, productos de
industrias adquiridas en tiendas y centros comerciales de Madrid, se trata así
de subvertir el uso de tecnologías estándar. El siguiente paso será generarlas
a través del reciclaje en sistemas operativos libres.
Hardware:
Software:
Otras:
MANIFIESTO
Minicámaras inalámbricas de vigilancia
colocadas sobre el cuerpo como interfaz para la producción de entornos
audiovisuales en interacción con el público:
Algunas intenciones/ideas/potenciales paralelas:
¿Como intervenir en el espacio hiperreal, hipermoderno de las calles de las ciudades contemporáneas
neoliberales? ¿Como no ser asimilado en el escaparate virtual inmersivo de la calle-videojuego, de la realidad virtual
total? En el espacio incierto de las calles no se puede predecir qué pasará,
qué lecturas, qué proyecciones afectivas y deseantes se configurarán.
El proyecto es un gesto de independencia de las instituciones y los
mercados, un nuevo intento de devolver el arte y la política a las calles y los
cuerpos, de cuestionar una vez más las líneas entre arte, política, tecnología
y vida.
Se trata de crear un cuerpo en la frontera de la inteligibilidad que
cuestione, haciéndolos explícitos, los mecanismos de estandarización de
cuerpos-sujetos de la sociedad de control en que habitamos, con cámaras de
vigilancia ubicuas y escondidas y con un panóptico y panacústico
publicitario en el que todo se ha convertido en imagen mediada por la cámara,
en el que los cuerpos-sujetos se producen en serie a través de la proliferación
de deseos y afectos estándar.
ANTICUERPOS se plantea como una protesta contra los mecanismos
implícitos de estandarización y mercantilización de todos los cuerpos en la
sociedad neoliberal que se produce a través de la tecnología de la cámara-pantalla
( de vigilancia, de cine, de televisión, de vídeo
casero....). Cuestiona los límites de la intimidad, de la sexualidad, de la
identidad, de la pornografia y el trabajo sexual, de
los afectos y sus coreografías, de las escalas y dimensiones de proximidad y
temporalidad que articulan el cuerpo relacional de la ciudad, redefiniendo las
fronteras de lo público y lo privado.
ANTICUERPOS es una denuncia de la falacia de las modernas democracias
neoliberales, que sirven de máscara y fachada de nuevos totalitarismos del
mercado, cuyos mecanismos de operación son implícitos (no ideológicos ni
explícitamente fascistas, sino mediáticos y de producción afectiva de los
cuerpos). Es un grito contra la ficción del sujeto, del ciudadano, del
estado-nación y de la democracia, en un mundo donde la vida está siendo
crecientemente formalizada y sometida a procesos sin precedentes de
estandarización, control y privatización, a través de procesos crecientemente
implícitos e invisibles. Especulación de cuerpos y territorios que funciona
sobre el enmascaramiento de la violencia del sistema: cada componente, cada
parte de cada objeto que creemos poseer o utilizar y que nos está dando forma
como cuerpos, tiene detrás una genealogía compleja a menudo teñida de sangre de
guerras silenciadas, como las de África, o camufladas de otras pretensiones,
como las de Oriente Medio. Mascarada hiperreal,
realidad virtual total de unos medios de comunicación que funcionan no solo a
través de la manipulación informativa, sino sobre todo de la producción
afectiva de cuerpos deseantes, que cantando la canción comercial de turno –
cual himno del imperio comercial- y reproduciendo la coreografía de tal y cual
video musical o videojuego –cual desfile posmilitar del nuevo imperio- se
convierten en logos andantes y estandartes-títeres involuntarios
del mercado.
ANTICUERPOS es una denuncia de la
sociedad ZOMBIE, en la que las ficciones de sujetos libres, de ciudadanos de
pleno derecho, de democracias y estados nación,
son las fachadas de operación de nuevas modalidades de poder implícito.
Todos somos ZOMBIES: actuamos de acuerdo con múltiples normas que nos vienen
dadas sin darnos cuenta de ello. La mayoría se estas normas no está escrita en
leyes o discursos morales: se trata de normas encarnadas en los cuerpos y
transmitidas en sus modalidades de comunicación no verbal.
ANTICUERPOS, como acción producida y llevada a cabo por REVERSO_Jaime del Val de forma
independiente de cualquier institución, es también un desafío al monolitismo y conservadurismo de las instituciones del arte
y el escaso carácter crítico de numerosas instituciones y comisarios de
exposiciones de arte y nuevas tecnologías que fomentan un clima despolitizado
justamente en un contexto, como el del arte y la tecnología, en el que
potencialmente han de surgir los focos de resistencia a formas de dominación
que son fundamentalmente estéticas y tecnológicas.
ANTICUERPOS es una nueva forma de política transversal intensiva (metapolítica) que va más allá del concepto de micropolítica y de lo molecular (Foucault
y Deleuze) y de la performatividad
y la parodia (Butler) y actúa sobre los modos de
funcionamiento del poder en términos de producción de cuerpos intensivos,
deseantes y afectivos, cuerpos difusos, ni moleculares, ni molares, que
plantean una superación definitiva de ciertas políticas devenidas obsoletas en
el neoliberalismo, donde los movimientos sociales han sido a menudo asimilados
en políticas de partido que son fachadas de mercado, y continúan haciendo
alusión a retóricas e ideologías que son justamente la máscara en función de la
cual opera el nuevo poder tecno-afectivo: en la
medida en que creemos ser sujetos libres que se mueven por ideas permanecemos
inermes frente a los modos de producción afectiva y deseante.
Metapoliticas postperformativas:
Las metapolíticas precisan de nuevas formas
transversales de intervención estética y tecnológica que no parte de aparatos
asociativos y cuerpos políticos tradicionales, tampoco se basan en la acción
“molecular” individual o de grupos dispersos; más bien implica la elaboración
de paradigmas tecno-estéticos y su puesta en práctica
articulando nuevos tipos de posiciones fronterizas móviles en relación con los
dispositivos del poder, y articulando modelos de cuerpo relacional –metacuerpo- difusos, que no implican formas de
subjetividad ni presuponen una individualidad, o, por oposición, una
colectividad de individuos. Las metapolíticas son formas de intervención en los propios
marcos y condiciones de posibilidad de la política y de la construcción de sus
agentes y objetos de regulación (sujetos-cuerpos-territorios). La metapolíticas intentan a su vez
actuar en el sistema nervioso, más que el corazón, de los actuales modos de
funcionamiento del poder, generando así hilos conductores que abarquen las
problemáticas del cuerpo-territorio desde una nueva transversalidad.
ANTICUERPOS es también una crítica a movimientos sociales anclados en discursos
obsoletos, tanto a algunos de los mayoritarios y tradicionales, entre sectores
feministas, gays o ecologistas, como de los “radicales”
queer o sectores de extrema izquierda antiglobalización, que a menudo demuestran que no han
comprendido los actuales modos de funcionamiento del poder, ni su propia instrumentalización, ya a través de una política de
partidos que es instrumento y fachada efectiva de operaciones económicas, ya a
través de las propias formas de producción afectiva del mercado; y, o bien hacen concesiones a políticas de
mercado y de partido, o bien se mantienen
en posturas, poses y discursos ideológicos obsoletos y que, por su gesto posidentitario son posturas dogmáticas e identitarias a la inversa, destinadas a generar microterritorios de poder, no a cuestionar el poder en
cualquiera de sus formas. La acción es también un comentario crítico hacia
determinados movimientos y actos políticos convertidos en celebraciones
mercantilizadas y despolitizadas como las del Orgullo Gay y reivindica unas
políticas del cuerpo radicalmente democráticas frente a la falacia de un nuevo
totalitarismo de mercado que produce cuerpos en serie, disfrazado de aparente
democracia y supuesta transgresión.
DISOLUCIÓN DEL ORGANISMO
SOCIAL hace referencia a las anatomías del “cuerpo humano” que son el sustrato
de la organización del organismo social. La “anatomía como destino” (tal como
decía Freud citando a Napoleón) seria el resultado de
tecnologías del poder y la representación, y especialmente de la tecnología de
la cámara, de mecanismos de territorialización el
cuerpo intensivo difuso. Se trata pues de acabar
con la anatomía como fundamento del poder y producir, no solo nuevas
anatomías, sino cuerpos pos-anatómicos, cuerpos amorfos y fluidos, articulados
tecnológicamente, invirtiendo y subvirtiendo tecnologías propias de la sociedad
del control hasta hacer la vigilancia inviable al tornarse ininteligible el
objeto de control. Siguiendo a Artaud y Deleuze-Guattari el Organismo es
el enemigo del Cuerpo (sin Órganos): el
organismo social disciplinar es el enemigo del cuerpo social relacional.
Las acciones relacionan espacios de la ciudad, edificios institucionales
o corporativos, donde se realizarán las acciones, con fragmentos de anatomías
inciertas del performer que se proyectarán en cada
acción: proto-genitales, proto-manos,
proto-axilas, proto-anos, proto-rostros, proto-pies, proto-piernas, proto-morfologías de un cuerpo incierto que se proyectarán
sobre las fachadas-pantallas de la sociedad neoliberal de la estandarización:
sedes de partidos políticos, de multinacionales y entidades clave del mercado;
de organismos de la administración y entidades internacionales (ONU, UE,
embajadas, ministerios, consejerías, concejalías, delegaciones), y lugares
tanto marginales como céntricos del espacio “público”: los marginales, como las
riberas del Manzanares, cloaca de la ciudad por efecto de la especulación
urbanística y la mala gestión, y pasto de la especulación; los céntricos,
convertidos en pantalla hiperreal del panacústico y el panóptico de la publicidad donde los
cuerpos proliferan como logos andantes.
ANTICUERPOS parte del concepto de Body Politic (Cuerpo Político o
Organismo Social), que implica la correlación compleja entre anatomías del
cuerpo humano y la organización social política, económica y cultural. Desde la
anatomía sensorial que define las disciplinas artísticas y las tecnologías de
la comunicación, a la sexualidad o la alimentación: tanto los organismos
estatales, jurídicos, mediáticos o militares, como los cuerpos aparentemente
más difusos de la economía guardan relación con estas organizaciones
disciplinares orgánicas, que en el contexto de la hipermodernidad
funcionan como fachada imprescindible de operaciones de sistemas financieros y
productivos.
ANTICUERPOS propone que los conceptos de organismo y de anatomía,
elaborados inicialmente en India y la antigua Grecia y después en función de
tecnologías de la representación como la cámara y sus variantes recientes en el
mundo microscópico y electromagnético, la neurología, las ciencias cognitivas y
la genética, son ficciones políticas productos de dichas tecnologías y pueden
ser subvertidos radicalmente: no solo en virtud de formular nuevas anatomías,
sino sobre todo de producir cuerpos pos-anatómicos, de cuestionar la anatomía
como destino individual y social.
Pero ANTICUERPOS es también un gesto
poético irreductible, abierto a toda
interpretación, es una coreografía metasignificante,
que desafía su reducción a cualquier marco de interpretación, una metaformance abierta a la contingencia.
LA CIUDAD DEL
DESEO: DESHACER SU ANATOMIA Y SU DESTINO: Parafraseando a Pat
Califia, si el cuerpo de la ciudad es un mapa de
jerarquías del deseo aceptado o estigmatizado, dividido en zonas de
especialización, proponemos trabajar en las fronteras de inteligibilidad de
esos territorios, disolviendo sus líneas, desbordando el cuerpo del deseo,
intensificando el metacuerpo de la ciudad. No se
trata de liberar un deseo reprimido, sino de producir nuevas formas de deseo
que apelen a la mirada deseante difusa y fragmentaria, una nueva proliferación
del cuerpo deseante que desborda los cauces normativos, las arquitecturas
tecnológicas y discursivas, los territorios disciplinares y las cartografías de
la ciudad.
Acciones en
las fronteras de los cuerpos: acciones en las
fronteras de la legalidad, de la inteligibilidad... se trata de producir un
cuerpo que no podemos identificar en función de marcos de interpretación
determinados, cuerpos ilegibles e imposibles, o casi legibles, que inducen
lecturas abiertas e inciertas, situaciones impredecibles. Su carácter
fronterizo es también su potencial político. Toda categoría normativa tiene
unos límites más allá de los cuales es ininteligible o
se convierte en otra cosa. Explorar los límites de la inteligibilidad permite redibujar esos límites a múltiples niveles. Por ejemplo: si
no podemos identificar claramente la anatomía de un cuerpo tampoco podremos
identificar claramente su actividad como sexual, su representación como
pornográfica, ni su relación como íntima, desafiando así aparatos estatales y
jurídicos. Actuando en la frontera de la intimidad, de la sexualidad, de la
pornografía, podemos redefinir el campo de actuación posible de los cuerpos no
desde una oposición frontal a las normativas existentes, sino desdibujando las
líneas que las constituyen de tal manera que no pueda ejercer resistencia para
mantener sus límites intactos.
Cuerpo mínimo_trans-intimidad_trans-osmosis: se
trata de un cuerpo visual sonoro y gestual
minimal, que desde su nueva escala y su
disposición traspuesta, transanatómica,
propone nuevas formas de relación post-íntimas y transíntimas,
un espacio-cuerpo relacional que respira en una nueva clase de (trans-)osmosis.
REVERSO DEL
ESPACIO / PAISAJES DEL REVERSO: en cada anatomía, en cada lugar del
espacio normativo se abren fisuras que llevan al afuera. Los paisajes del
reverso del cuerpo se encarnan en el reverso del espacio de la ciudad. Cuerpos
del afuera de la especulación.
ANTICUERPOS: porque se
trata de inocular los virus de difusión planetaria del neoliberalismo y de la
norma cultural.
Microdanzas: se trata de micro-coreografías en las que el
cuerpo-sujeto se desplaza, proyecta y disemina en su imagen fragmentada,
coreografías radicales de la cámara.
Disolución
del espacio-cuerpo: el espacio como cuerpo relacional intensivo puede
someterse a la misma disolución de las líneas que lo articulan que los cuerpos
que lo habitan y producen: no hay una separación entre unos y otros sino un
proceso de autoconstitución. Nos proyectamos en el
espacio generándolo, con sus líneas disciplinares, sus arquitecturas, su modos
de regulación de las intensidades deseantes y afectivas.
Disolución
del cuerpo múltiple: porque somos cuerpos, dentro de los cuales, como
efecto de superficie intentamos reproducir la ficción del sujeto, pero el
cuerpo es múltiple y excede al sujeto en múltiples planos, lo antecede y lo
excede en múltiples puntos de fuga.
Apariciones: como un alien, o el dios de una tribu post-urbana desconocida, que
abre los marcos de interpretación, genera cuerpos relacionales nuevos.
Cuerpo-nación: micronación como flujo de intensidades: frente a la visión
materialista del territorio y su división virtual proponemos un cuerpo
intensivo productor de territorio, relacional y difuso, no cartografiable.
Como el artista EVRU plantea la Micronación como
estado mental, planteamos el metacuerpo como
generador de mundo, de arquitectura, de territorio, de ciudad sin límites
precisos.
Cuerpo-arquitectura: porque al
proyectarse visual, sonora y gestualmente en el espacio de la ciudad los
fragmentos abstractos del cuerpo devienen arquitecturas efímeras,
habitaciones-extensiones posibles para un cuerpo que desafía el binomio
público-privado. La arquitectura no sería ya un receptáculo productor de
intimidad, sino una proyección y exceso del cuerpo. Una arquitectura radical que es reflexividad
del cuerpo intensivo, arquitectura del deseo como exceso, que deshace el destino al deshacer la anatomía.
Puesto
de Anti-vigilancia y Des-control corporal: el agente-performer cachea a los viandantes con su cámara, la piel de
los viandantes se torna parte del paisaje audiovisual proyectado: un comentario
sobre los dispositivos de control de cuerpos, desde fronteras a redadas
policiales, solo que en este caso la identidad se disuelve y colapsa el sistema
de control.
Gabinete-cuerpo
de democracia radical: en homenaje a J. Beuys
construimos este cuerpo-espacio en el que redefinir en planos de intensidades
las relaciones de los cuerpos.
Sonar
ciudades: intervenir en el panacústico
comercial-mecánico de la ciudad.
Anti-Mapas
alternativos: donde emerge el reverso irreductible de los
cuerpos. No se trata de trazar nuevas
cartografías y anatomías del cuerpo, sino de producir cuerpos pos-catrográficos y pos-anatómicos.
Virus/anticuerpo: virus de difusión
de intensidades en fuga que inocula el virus de difusión corporal estándar
neoliberal.
Metasignificante / significante difuso (no flotante): que abre
deliberadamente sus líneas de inteligibilidad cuestionando los marcos posibles
de interpretación.
Experimance-Artaud: un nuevo teatro abstracto de la crueldad... donde
la representación desaparece.
De los Abrazos Gratis
a los Actos Públicos Microsexuales: cuestionar las
fronteras anatómico-disciplinares de la intimidad. Proximidad y caricia, mediada por la cámara de vigilancia,
a los viandantes, trabajo microsexual, micropornografía.
Hommàge a Diógenes de Sínope
– Protomasturbaciones públicas: actos microsexuales
cuasi-legibles en el espacio público.
Hommáge a Sandy Stone - Genitales
Post-públicos: homenaje al Public Genitals
Project (Proyecto de Genitales Públicos) de Sandy Stone.
Hommàge a la Iglesia de Parar las Compras: intervenciones
en comercios y carteles publicitarios.
Un antimuseo móvil: museo de la plaza pública / museo del
cuerpo viviente.
Cuerpo Común: metacuerpo como cuerpo relacional, intermedio,
intersticial.
Cuerpo
Público: porque su gestión pública y privada implícita no se cuestiona, con la
excusa de que pertenece al territorio inviolable e impronunciable de la
intimidad y la sexualidad. Hagamos de la gestión corporal un hecho público, un
procomún, un código abierto.
Industria del Deseo: La sociedad de
la especulación corporal, también llamada anatómico-disciplinar, pues en ella
se relaciona la anatomía con el organismo social disciplinar, sería el término
que describe la actual sociedad de la “información”, que podemos llamar
sociedad de los afectos en serie, de la especulación de afectos o de la
producción del deseo.
Especulación de
cuerpos: Desde la cámaras de videovigilancia a los binarimos de género y la especulación urbanística. Tod*s
estamos sometidos a crecientes dispositivos de control que bajo la apariencia
liberadora están reproduciéndonos como clones en redes de disciplinas estándar
del deseo y los afectos. Pensar los modos de producción del cuerpo afectivo y
deseante es así una tarea política de primera magnitud.
Tecno-poder / Tecnobiopolítica:
conjunto
de nuevas técnicas para asimilar a los cuerpos sujetos en un nuevo
totalitarismo implícito del mercado.
Cuerpo-ciudad: el cuerpo y la
ciudad no son entidades materiales separadas sino flujos de intensidades
relacionales que se generan mutuamente, metaformativamente,
a cada momento. ANTICUERPOS es una intervención radical en el proceso de
producción de ese cuerpo común, o metacuerpo, redefiniendo sus condiciones de posibilidad al
actuar en sus fronteras constitutivas.
Cuerpo-Antena: porque como las
antenas de móviles, somos receptores y transmisores de las formas a través de
las que prolifera la economía neoliberal y la norma cultural.
Explicitar la
tecnología: al hacerla visible sobre el propio cuerpo, objeto por excelencia del
control y la vigilancia implícitos, ponemos en evidencia su operación y
subvertimos su funcionamiento. Al proyectar ese cuerpo sobre fachadas del sistema,
desenmascaramos su falacia hiperreal.
Graffiti corporal
digital: cubrir con fragmentos del cuerpo las fachadas hiperreales
de la ciudad.
Sujeto Desplazado
- Microdanzas de calle: nuevas formas de
apropiación corporal y tecnológica del espacio-cuerpo de la ciudad,
coreografías radicales de la cámara que desplazan la acción del yo a
territorios fuera del sujeto. Coreografías transmedia/metamedia, sonora-electroacústica, visual, coreográfica, aquitectónica-espacial, proxémica,
cronémica, una experimentación con escalas y
traslaciones del cuerpo amplificado/reducido, no por prótesis materiales, sino
por extensiones comunicantes, intensivas.
Arquitecturas del
cuerpo subliminal: extender el cuerpo como arquitectura que
transforma la ciudad, construyendo habitaciones efímeras, arquitecturas del
deseo, espacios intensivos del cuerpo en disolución permanente. Estelas de un
cuerpo subliminal cuyos potenciales marcos de interpretación no se perciben
racionalmente, sino se encarnan corporalmente.
Genitales y cloacas: genitales ambiguos
proyectados y acciones en las riberas del río-cloaca: anatomías condenadas por
la sociedad cínica de la especulación.
Autocuerpo – Proyecciones sobre el cuerpo: que se produce
en un circuito cerrado de relaciones internas, o cuerpo desplazado sobre su
propia multiplicidad.
Cuerpo-Cámara: el cuerpo deviene
múltiples cámaras, mil ojos con los que se autoconstituye.
Microescenografías / microteatros / micronarrativas / MICRORECHERCHE del cuerpo: partiendo de la
exploración de las micronarrativas y microescenografías de cada anatomía se llega a deshacer los
mapas de la RECHERCHE corporal en anatomías inciertas, no cartografiables,
en formación permanente.
Plantea-Cuerpo: el cuerpo
deviene un paisaje inexplorado, un territorio desconocido. no
se trata de colonizarlo con nuevas territorializaciones
y fronteras virtuales, sino de encarnar su danza sin reducirla a significados.
Meta-morfogénesis: cuerpos en
formación permanente, que no sedimenta nunca en formas determinadas. Anti-órganos en morfogénesis perenne.
Cuádruple coreografía: de las microdanzas
del cuerpo, de la cámara, de la iluminación colocada sobre el cuerpo y de la
proyección.
Cuerpos
imposibles: cuasi legibles o ilegibles, coreografías
radicales en la frontera de la inteligibilidad, donde todos los significados se
tambalean y se abren en un horizonte incierto.
Exploración/redibujado de FRONTERAS: de la legalidad, de la
inteligibilidad, de la sexualidad, de la intimidad, de la identidad, del
sujeto...
METACUERPO: un cuerpo-instrumento,
un cuerpo relacional, que transforma los potenciales del cuerpo de la ciudad.
Postqueer/post-transgénero: está más allá de la parodia del género y de
la transitividad entre elementos de un binarismo (transgénero). En la morfogénesis de la representación
surgen anatomías nuevas, antiórganos inciertos de
cuerpos intensivos donde el género desaparece y todo es sexo.
Intergénero-Intersexo: El género y el
sexo, y la posibilidad de reinventarlos más allá del binarismo,
son un procomún de la sociedad cuyos códigos secretos se guardan bajo llave por
las instituciones médicas y legales. En acciones futuras exigirán leyes intergénero e intersexo, que
permitan identificarse no como del sexo/género masculino o femenino, sino sin
referencia a este binarismo, no solo en un sentido
intermedio, sino de producción de nuevas categorías de género y sexualidad que
nada tienen que ver con el binarismo, situándose por
completo fuera de él en una nueva proliferación de cuerpos deseantes.
Metasexo-microsexo-pangénero: Guerrilla del cuerpo postgénero,
políticas de lo amorfo, guerrilla anti-representación.
Guerrila del pancuerpo, metacuerpo, microcuerpo, pangénero, metasexual, microsexual.
Post-intimidad/Post-postporno/Post-trabajo sexual: cuestiona la tecnología que constituye la
representación, la visión, la objetividad y el control: la cámara. En el reino
de lo amorfo todo son fragmentos de cuerpos intensivos, casi inteligibles, anti-órganos sexuales que palpitan, máquinas deseantes que
fluyen incontroladas, más allá de los significados, en puro exceso de
significados, donde la vigilancia colapsa en el reino de lo amorfo. Una cámara de
vigilancia apunta a los genitales y el
ano de jdV, que se proyectan en los muros de la
ciudad, en el suelo de la ciudad, en los cuerpos de los viandantes: fragmentos cuasi abstractos del cuerpo en movimiento, manos que
parecen genitales, proximidades inciertas. Los actos microsexuales
en el espacio público, las intensidades en fuga del cuerpo que se venden, son
negociaciones de la intimidad y sus fronteras constitutivas, acciones
post-intimas, trabajos post-sexuales, cuerpos que exceden toda representación,
post-postpornográficos.
Post-posthumano/postcyborg: lo
relevante no es la materialidad de la prótesis como forma establecida del
sistema, sino la multiplicidad abierta del cuerpo intensivo como campo de
fuerzas comunicantes. El cuerpo se amplifica/reduce con sistemas relacionales,
comunicantes, intensivos, las prótesis “materiales” son solo instrumentales,
parte de un instrumento más difuso.
Post-postcolonial/postglobal: el
nuevo tráfico de cuerpos es un tráfico de formas (no verbales), de intensidades
que nos constituyen. El poder implícito basa su éxito en los procesos de corporeización de las formas no verbales. El nuevo totalitarismo
es un imperio de las formas no de las ideas: las ideas son la fachada del
sistema, que esconde sus mecanismos implícitos tras las ficciones de
“democracia”. Mientras tanto nos movemos en los círculos de la ficción de lo
global: nos creemos nómadas, pero estamos anclados en el circuito virtual de la
estandarización.
Metamedia/transmedia: negocia las anatomías sensoriales que hacen
posibles las disciplinas y los medios, es un aparato de producción de sus
mismas condiciones de posibilidad.
RECONOCIMIENTOS
ANTICUERPOS es un homenaje a
la primera performance conocida de la historia,
realizada por Diógenes en el siglo III a.c. y a las conocidas
acciones del mismo en las que se masturbaba públicamente, una relectura del
cinismo en tiempos cínicos, donde la autonomía del cuerpo, sometido a
implantaciones tecnológicas globales, pasa por mecanismos de subversión o
aislamiento. Releemos a Diógenes de Sínope con una
acción de escaso cinismo que pretende cuestionar las líneas constitutivas del
cinismo contemporáneo. ¿Como ser un cuerpo autónomo hoy? Si el cuerpo es
siempre relacional, ¿no se trataría más bien de construir cuerpos relacionales
que pongan en jaque a los cuerpos del poder, que constituyan campos
irreductibles de autoproducción?
Es también un homenaje a quienes le han precedido
con otras manifestaciones: a Sandy Stone con el proyecto de genitales públicos (Public Genitals Project) y el Near Legibility Project (Proyecto
de la Cuasi-Legibilidad), a Fernando Llanos con su Videoman, a Stelarc y Marcel-li Antunez con sus exoesqueletos,
a Stelarc con sus suspensiones en espacios públicos,
a Stenstile con su traje cybersadomaso,
a Steve Mann con sus
tempranos experimentos de wearables, al graffiti Research
Lab con sus graffitis virtuales
en la ciudad, y otros por sus acciones de danza guerrillera, a tantos artistas
de calle y de nuevas tecnologías y a desarrolladores y teóricos que han hecho
esto posible; a grafiteros, breakdancers
y practicantes de Parkour; a Pat
Califia y su defensa del sexo público; a EVRU y su micronación-estado mental, a Antonin
Artaud y el Teatro de la Crueldad, al Pleinsmuseum; a Joseph Beuys, a
los accionistas vieneses, a Annie Sprinkle
y a tod*s l*s que se han
masturbado durante una performance; a Llorenç Barber y sus conciertos de
ciudades, al Reverendo Billy y la Iglesia de Parar
las Compras, a los abrazos gratis, a los mapas alternativos, al proyecto
finlandés Experimance de teatro en la calle, a los
conciertos en fábricas de L. Nono, M. Pollini y C. Abbado; y especialmente a la fotografía de Hannah Villiger y a las acciones
de Pedro Garhel. A Donna Haraway, Sandy Stone, las VNS Matrix, Sadie Plant, y todas la cyberfeministas, a Deleuze y Guattari, Rosi Braidotti y Elisabeth Grosz, a Judith Butler y Michel Foucault, a G. Spivak, H. Bhabba y E. Said. A
Guillermo Gómez Peña, por ser un “postcolonial Intellectual”...
REVERSO es una
iniciativa pionera en la conjunción de cuerpo, artes, tecnología, pensamiento
crítico y acción política. Nació en 2000 como la primera revista de teoría queer en español. Desde 2002 han presentado
trabajos híbridos de performance, danza, música, arte
digital, arquitectura y teoría crítica en numerosos festivales, congresos y
eventos de Europa y América y publicado numerosos artículos teóricos en publicaciones
impresas y online. Organizan desde 2003 el Taller Nómada Internacional de las
Tecnologías del Cuerpo, un espacio de formación, intercambio, producción y
difusión metadisciplinar. Desde 2004 Jaime del Val/JdV/JaiVal,
a través de varias organizaciones relacionadas con REVERSO, lidera numerosos
frentes de lucha contra la especulación urbanística, habiendo logrado entre
otras muchas cosas la paralización del hotel del Algarrobico
en Almería. En 2009-2010 se abrirá el primer Centro REVERSO, en una residencia
rural en proceso de reforma en Zorita de la Frontera, pueblo situado en la provincia
de Salamanca. Jaime del Val/JdV/JaiVal,
director del colectivo es artista metamedia,
investigador* tecnocientífico, filósof*
crítico y activista radical. OLINTO, artista colombian*,
es su pareja, y colaborador.